Latinas por la vida: Elecciones 2026: Una ola azul no nos va a detener

Los resultados de estas elecciones en Estados Unidos representan un golpe muy duro para el movimiento provida. Y creo que debemos tener la valentía de reconocerlo.

De las cuatro contiendas estatales que seguimos de cerca relacionadas con el aborto, solamente logramos una victoria: Idaho, donde tuvimos el privilegio de trabajar de cerca con Idaho Right to Life. En las otras tres, perdimos.

Pero las consecuencias de estas elecciones van mucho más allá de esas contiendas.

Con los cambios de poder en las gubernaturas y legislaturas estatales, estamos entrando en una etapa que podría facilitar una expansión todavía mayor del aborto, reducir las restricciones y debilitar la supervisión de una industria que ya necesita mucha más transparencia y rendición de cuentas.

Mi preocupación es que veamos nuevos esfuerzos para permitir el aborto hasta etapas muy avanzadas del embarazo, incluso hasta los nueve meses sin escrúpulos.

Y cuando hablamos de ir más allá, también hablamos de algo que me preocupa profundamente: la protección de los bebés que sobreviven a un intento de aborto y el derecho de todo recién nacido, incluyendo aquellos con enfermedades graves o discapacidades, a recibir atención médica humana y digna.

No podemos permitir que la vida de un bebé dependa de si fue deseado, de las circunstancias de su nacimiento o de un diagnóstico médico.

Hace apenas unas semanas, mientras participaba en un evento en San Francisco, estaba conversando con una amiga. Ambas compartíamos nuestros testimonios cuando ella me dijo algo que no he olvidado:

“Tú sabes que si perdemos estas elecciones, nos van a perseguir como nunca antes”.

La miré y le respondí: “Sí. Lo sé”.

Porque sabemos que vienen tiempos difíciles. Anticipo mayores intentos de desacreditar nuestras voces, limitar nuestra influencia y silenciar a quienes defendemos la vida desde la concepción.

Pero también sé algo: no vamos a dejar de hablar. Defenderemos nuestra libertad de expresión, nuestra libertad de conciencia y nuestro derecho a defender a los más vulnerables.

Y como mujer hispana, tengo una preocupación adicional. El aborto continúa afectando profundamente a nuestra comunidad latina. No podemos ignorar a las mujeres que enfrentan presiones económicas, abandono, violencia o falta de apoyo durante sus embarazos. Tenemos que trabajar más que nunca para atender las causas que las llevan a considerar un aborto.

El panorama político no es alentador para el movimiento provida. Sería irresponsable fingir lo contrario.

Pero perder una elección no significa perder nuestra misión.

Una ola azul podrá cambiar gobernadores, legisladores y leyes. Lo que no podrá cambiar es nuestra convicción de que toda vida humana tiene dignidad.

No nos van a detener.

No vamos a guardar silencio.

Y definitivamente, no vamos a abandonar a las madres ni a sus hijos.

Porque nuestra lucha nunca ha dependido de quién ocupa la Casa Blanca o quién controla una legislatura. Nuestra lucha es por la vida. Y esa lucha continúa.

Mayra Rodríguez
Exdirectora de Planned Parenthood y defensora de la vida
Fundadora de Latinas for Life